En Achiras desarrollamos prendas únicas, con estampas no seriadas.
Buscamos un lenguaje particular en cada prenda. Brindándole a nuestras clientas una experiencia única y particular a la hora de vestirse, llevando la plástica a las distintas situaciones de la vida.
Los materiales y procesos de producción son de primera calidad, garantizando la utilidad de nuestros productos. Pensamos a la mujer real y trabajamos para que nuestros modelos se adapten a sus cuerpos y estilo de vida.

Es una sensación en el cuerpo, pero es mejor que eso, un Achiras bien puesto alrededor de tus caderas, sobre tus brazos y envolviendo tu cintura, es un estremecimiento de felicidad, esa que aparece cuando te entra lo que buscas, cuando te queda “pintado” lo que ves en un lejano y desarticulado maniquí que hasta ahora parecía la única figura femenina posible. 
 La expresión de la moda también es comodidad, es diseño, es belleza, es cultura.

Para una picada en un atardecer de verano, una helada mañana de mates tibios, los efluvios brillantes y sexies de una noche, el mordisco de la tarta al mediodía, la lectura de un domingo lluvioso, la vuelta a casa alineada tipo seis de la tarde, la manito de tu hijo que te arrastra, las risas desbocadas con las chicas, la caricia en el muslo mirando cine de trasnoche, el beso apurado antes de salir de casa, el sol en los ojos que te ciega y el bondi que se va y hay que correrlo. Una Achiras entra en todos los instantes de tus días.

Si sos una mujer independiente (aunque entregaste algo más que el corazón), artista (en cualquier sentido de la vida), distinta (incluso a tu vieja, ya lo aceptarás), creativa (hasta para llegar a tu trabajo) y desestructurada (en las construcciones más ideales de tu fantasía), Achiras se identifica con vos. 

Achiras no es solamente ropa con onda, esa que te grita al oído “llevame, llevame, por favor!”, Achiras produce un efecto de sensual despreocupación, en vos y en el que te mire. Así que sí te vestís con Achiras, multiplicas la felicidad!